Reformas borbónicas en Nueva España
Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron la serie de cambios administrativos aplicados por los monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo XVIII. Estas reformas buscaban remodelar tanto la situación interna de la península
como sus relaciones con las colonias. Ambos propósitos respondían a una
nueva concepción del Estado, que consideraba como principal tarea
reabsorber todos los atributos del poder que había delegado en grupos y
corporaciones y asumir directamente la conducción política,
administrativa y económica del reino.
Carlos II, último rey de la casa de Habsburgo, murió sin dejar descendencia directa, de modo que el trono español fue ocupado por Felipe de Anjou-Borbón.
Para la Nueva España, la aplicación de la cédula aparte de provocar una
severa crisis de capital, las relaciones entre la Iglesia y el Estado;
desde entonces esos dos poderes no sólo rompieron los lazos de unión que
tuvieron en el pasado, sino que se convirtieron en facciones
antagónicas. Las reformas borbónicas también afectaron al Consulado de
Comerciantes de la ciudad de México; esta corporación, que había
acaparado el comercio exterior e interior del virreinato por medio del
sistema de flotas y del control de los puertos, perdió su enorme
monopolio con la expedición de las leyes sobre la libertad de comercio.
Al mismo tiempo, la supresión de los alcaldes mayores, agentes
comerciales del Consulado en los municipios del país y en las zonas
indígenas, acabó con la red de comercialización interna y rompió el lazo
político que permitía a los comerciantes de la capital controlar los
productos indígenas de mayor demanda en el mercado exterior e interior.
Al parecer los reformadores borbónicos encabezados por Gálvez, no tenían una visión completa del sistema económico en la Nueva España. Aunque es cierto que muchos alcaldes mayores eran corruptos y abusaban de su autoridad, el repartimiento del comercio era mucho más que un mero mecanismo de explotación; constituía el más importante sistema de crédito para las comunidades indígenas y los pequeños agricultores.
Los alcaldes mayores se beneficiaban porque proporcionaban a crédito servicios necesarios: distribuían semillas, herramientas y otros bienes agrícolas básicos; facilitaban la compra o la venta de ganado, y con frecuencia vendían los productos de algunos grupos que quizá no hubieran encontrado otra forma de colocar su producción. Todo esto fue interrumpido con el decreto que suprimía las decoraciones
Al parecer los reformadores borbónicos encabezados por Gálvez, no tenían una visión completa del sistema económico en la Nueva España. Aunque es cierto que muchos alcaldes mayores eran corruptos y abusaban de su autoridad, el repartimiento del comercio era mucho más que un mero mecanismo de explotación; constituía el más importante sistema de crédito para las comunidades indígenas y los pequeños agricultores.
Los alcaldes mayores se beneficiaban porque proporcionaban a crédito servicios necesarios: distribuían semillas, herramientas y otros bienes agrícolas básicos; facilitaban la compra o la venta de ganado, y con frecuencia vendían los productos de algunos grupos que quizá no hubieran encontrado otra forma de colocar su producción. Todo esto fue interrumpido con el decreto que suprimía las decoraciones

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